domingo, 16 de abril de 2023
Si me das a elegir, me quedo contigo.
Una vez cogí aire, una bocanada tan grande, que me costó luego soltarla. Nadie puede llegar a imaginar el dolor que provoca la ausencia, bueno, sí lo imaginan porque todos pasamos por momentos de ausencia en la vida, pero es jodida la empatía. Llevo un año envuelta en una vorágine de emociones; miedo, inseguridad, tristeza, pero también felicidad, dicha plena...Sin embargo, hay personas que son faro en la niebla, que irrumpen en tu vida sin esperarlas, pero que son como un rayo de luz en mitad de la oscuridad.
¿Cómo se puede querer tanto a una persona? Siempre me lo decían: «El día que te enamores...» ¿Y si ha llegado ese día? ¿Y si por fin siento que la pieza del puzzle que me faltaba ya encaja? Y se preguntarán que cómo lo sé. Lo sé porque siento el vértigo, pero con él quiero saltarlo. Lo sé porque siento que el corazón se me va a salir desbocado del pecho cada vez que me mira, cada vez que me toca, cada vez que me dice «Te quiero», pero sobre todo lo sé porque cuando en su rostro se dibuja algo parecido a la decepción o algo parecido a un «me has fallado», aparece en mí el miedo a perderle, a fallarle, a decepcionarle...Cuando el dolor de la otra persona te provoca más dolor que el que podrías sentir tú.
Llevaba tiempo sin escribir sí, pero creo que el hecho de que lo que siento por él me ha empujado a hacerlo. Me apetecía hacerle una declaración de intenciones, decirle lo enamorada que estoy y que yo empezaré a medir nuestro tiempo juntos en un para siempre. ¿Empezamos en un para siempre, cariño? Eres el hilo rojo al que mi meñique ha estado atada siempre, lo que me hace decirte que eres mi media naranja, mi alma gemela, mi otra mitad. Todos mis demonios se duermen si tu estás cerca, si estás conmigo, no existe oscuridad, solo luz, porque eso es él...un ser de luz.
Me encargaré personalmente de que tus sueños se cumplan uno a uno, pero no te sueltes de mi mano nunca y acompáñame siempre en este bonito viaje llamado vida. Se mi compañero de aventuras, mi compañero de vida, sigamonos riéndonos y sacándonos sonrisas a la vez que acaricias hasta el último lunar de mi espalda. Te quiero como nunca creí que podría volver a querer a alguien y tengo tanto miedo de ser frágil...y de hacer que todo se tambalee. Si se tambalea, coge el timón y pon rumbo a tierra firme, pero no abandones el barco.
Y a ti siempre volver, mi amor.
VGN.
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